Desde mediados de julio hasta finales de septiembre la planta de la fresa empieza a producir estolones.
Llamamos estolón a una protuberancia larga parecida a una liana de color verde o rosáceo que sale de la propia planta y termina en un cúmulo de hojas pequeñas que acabarán convirtiéndose en una nueva planta.
A veces de esta nueva planta salen nuevos estolones y así sucesivamente dependiendo del espacio que dejemos a la planta para crecer.
Si todavía tu planta de fresas no ha producido estolones puedes forzar su producción rodeando la maceta en la que tenemos las fresas de otras macetas vacías con tierra húmeda. La planta tenderá a producir los estolones en la dirección de la tierra húmeda.
Si tenemos una hidromaceta los estolones saldrán solos si necesidad de forzarlos hasta que la planta tapice toda la superficie. Si no queremos dedicar toda la hidromaceta al cultivo de fresas podemos igualmente colocar unos tiestos pequeños con tierra húmeda alrededor de la planta y forzar que los estolones echen raíz en ellos.
Podemos elegir donde queremos que los estolones echen raíz ya sea en la propia hidromaceta o en macetas normales. Veremos que las propias lianas se curvan para encontrar el suelo.
Debemos orientar la plantita que aparece al final del estolón y colocarla en el lugar que queramos que enraíce. Si levantamos la planta pequeña veremos que tiene unas pequeñas raicillas que son las que tenemos que enterrar un poco en la tierra húmeda.
Una vez que la planta nueva comienza a crecer y dar hojas y al intentar moverla se encuentra firmemente anclada a la tierra ya podemos cortar el estolón y tendremos una planta completamente nueva.
Y ya está, la verdad es que en lo que a fresas se refiere esta es la manera más cómoda de reproducirlas ya que las semillas tiene una germinación más difícil, así que, espero que todos los urbanicultores tengáis estolones para dar y tomar este final de verano.
Tú puedes salvar la ecosemilla, conéctate a www.urbanicultor.es/urbanicultores